"Ahora nos enfrentamos a los acontecimientos en Oriente Medio, los cuales sin duda afectarán a los precios de la gasolina. En este sentido, consideramos que nuestra política se encuentra en una posición adecuada para adoptar una actitud de espera y observar cómo evolucionan los acontecimientos", explicó Powell en su intervención en una clase de principios económicos en Harvard.
El economista quiso incidir en la necesidad de observar detenidamente y con paciencia los efectos que tendrá la guerra en los precios por el hecho de que los efectos de un cambio de política monetaria tardan en ser palpables, lo contrario que sucede con una crisis de demanda, especialmente cuando afecta al sector energético.
"Las crisis energéticas han tendido a aparecer y desaparecer con bastante rapidez, y, como es bien sabido, la política monetaria opera con plazos largos y variables", apuntó Powell.
"Por consiguiente, para cuando surten efecto las repercusiones de un endurecimiento en política monetaria, es probable que el shock del precio del petróleo ya haya quedado muy atrás. De este modo, se termina ejerciendo presión sobre la economía en un momento en el que hacerlo resulta ya inapropiado", argumentó.
Powell puntualizó que EE.UU. está saliendo aún de un lapso de presiones inflacionarias motivadas por la agresiva política comercial del Gobierno del presidente Donald Trump, aunque insistió en que se trata de una tendencia mucho más breve y débil que la vista en la pospandemia.
"Hemos tenido que hacer frente a una fuente de inflación mucho menor: la inflación derivada de los aranceles. Esta es visible y consideramos que, en realidad, se trata simplemente de un aumento de precios puntual. Esa ha sido nuestra postura desde el principio", aseguró Powell, que nuevamente apuntó que esta presión "está sumando entre medio y un punto porcentual a la inflación".
En febrero, la subida del IPC en EE.UU. fue del 2,4 % interanual, mientras que el dato subyacente fue del 2,5 %, por encima del objetivo de la Fed -que desde diciembre mantiene los tipos de interés en el 3,5-3,75 %- de estabilizar la subida de precios en torno al 2 %.