El sismo se produjo alrededor de las 20:40 hora local (13:10 hora paraguaay) a una profundidad de 186 kilómetros, con epicentro en el distrito de Jurm de la provincia de Badajshán, una región montañosa al noreste de Afganistán y provocó fuertes temblores en las provincias del norte y este, incluida Kabul.
“Las operaciones de búsqueda en las zonas afectadas por el terremoto han concluido, y la cifra de fallecidos se mantiene igual”, declaró a EFE el portavoz del gobernador de Kabul, Hafiz Basharat.
Los incidentes más graves tuvieron lugar en la zona de Gosfand Dara, perteneciente al distrito de Bagrami, ubicado a las afueras de la propia capital, donde una familia quedó sepultada bajo los escombros de su hogar, sobreviviendo solo el hijo pequeño.
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El Ministerio de Salud Pública confirmó que los ocho fallecidos fueron trasladados al departamento forense, mientras que el único superviviente recibe atención médica en el Hospital Sehat-e-Tifl.
Aunque hayan terminado las labores de rescate los equipos médicos de todo el país permanecen en alerta.
El Gobierno especificó que, junto con la casa de la familia afectada, varias otras viviendas en la misma zona también resultaron destruidas.
Afganistán se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a su ubicación geográfica en la intersección de varias placas tectónicas.
A pesar de que las evaluaciones iniciales indican cifras limitadas de víctimas por el terremoto, Afganistán sigue enfrentando importantes desafíos a causa de los desastres naturales.
Tan solo en la última semana, las fuertes lluvias y las inundaciones repentinas se han cobrado la vida de más de 53 personas, han dejado más de 85 heridos y han provocado la destrucción de miles de viviendas, además de muchas otras dañadas, desplazando a cientos de familias.