El equipo está compuesto por el encargado de negocios y otros tres funcionarios suizos, y la decisión de reabrir parcialmente la embajada se tomó de común acuerdo con Irán y con Estados Unidos, cuyos intereses en territorio iraní son representados por Suiza desde la ruptura de relaciones entre Teherán y Washington en 1979.
Por el momento no se prestarán servicios consulares, incluida la expedición de visados, aclaró la nota oficial.
Suiza "apoya todas las iniciativas diplomáticas que contribuyan a una desescalada y a una paz duradera", subrayó el Ejecutivo helvético.