El sospechoso, identificado como William Izaguirre, fue detenido en el municipio de Tocoa, en el conflictivo departamento de Colón -escenario de frecuentes episodios de violencia-, en cumplimiento de una orden judicial, informó la Policía Nacional hondureña.
El titular de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Rolando Ponce, explicó a los periodistas que Izaguirre está vinculado a una banda liderada por Carlos Mencías, alias El Gato Negro, presunto autor intelectual y material de la masacre ocurrida en el sector de Rigores, en Colón.
Mencías, de 27 años, fue capturado el pasado martes y un juez le dictó al día siguiente detención judicial —medida cautelar privativa de libertad por un plazo legal de seis días—, por lo que volverá a comparecer la próxima semana en la audiencia inicial.
En la matanza de las 20 personas, que se preparaban para trabajar en la finca, participaron hombres vestidos con uniformes policiales que utilizaron pistolas y fusiles de asalto, según las autoridades.
Las investigaciones vinculan el crimen con el robo del fruto de la palma africana en Colón, una zona afectada además por un histórico litigio de tierras que se ha cobrado más de 200 vidas en las últimas décadas.
El director de la DPI subrayó que este conflicto no responde a movimientos de guerrilla, sino a un "micromundo delictivo" encabezado por "delincuentes líderes" que instrumentalizan la necesidad de los pobladores locales y violentan sus derechos.
El origen de la disputa territorial se remonta a hace medio siglo, cuando tierras asignadas a campesinos mediante una reforma agraria fueron vendidas a grandes empresarios agrícolas, unos predios que hoy reclaman las nuevas generaciones de agricultores.
Las autoridades locales han denunciado que la infiltración del narcotráfico, el crimen organizado y la injerencia política han recrudecido este problema en los últimos años.