En un comunicado, el zoológico de la capital taiwanesa precisó que los dos ejemplares -un macho de tres años y una hembra de dos- llegaron a Taipéi en la madrugada de este sábado en "perfecto estado".
"El panda rojo macho, nada más entrar en la sala de cuarentena, se puso a olfatear por todas partes y enseguida empezó a comer, mientras que la hembra observaba el nuevo entorno con suma cautela y timidez", relató la entidad.
Los animales permanecerán un mes en cuarentena y después pasarán a la zona de clima templado, donde se integrarán en la familia de pandas rojos del recinto y aportarán, según el zoológico, una "nueva línea genética que contribuya a mantener la diversidad genética de la especie".
Originario de las zonas montañosas del este del Himalaya -en Nepal, India, Bután, el sur de China y Birmania-, el panda rojo está catalogado en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, y sus poblaciones silvestres siguen disminuyendo a causa de la caza furtiva y la pérdida de hábitat.
La llegada de los animales se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Taiwán y China, que considera a la isla, autogobernada desde 1949, "parte inalienable" de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para hacerse con su control.
Este traslado responde al acuerdo suscrito por Taipéi y Shanghái en 2024, en virtud del cual el zoológico taiwanés también enviará a la ciudad china, en una fecha aún por concretar, gibones de manos blancas, autóctonos del sudeste asiático.