El manifiesto de cuatro páginas de extensión busca lograr "un acuerdo nacional" que permita mantener la democracia, la estabilidad política y el crecimiento económico, un ejemplo que se toma de las últimas elecciones presidenciales de Uruguay en las que fue elegido Yamandú Orsi.
Entre los firmantes del escrito se encuentran exministros, académicos y escritores que no mostraron una inclinación por ninguno de los dos aspirantes a la Presidencia de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda.
Algunos de los que suscribieron el documento son los exministros José Antonio Ocampo, Luis Carlos Villegas, Juan Camilo Restrepo y Cecilia López Montaño, y académicos como Moisés Wasserman, Eduardo Pizarro y Jorge Iván González.
El manifiesto incluye en los primeros puntos el respeto a las autoridades electorales y a sus pronunciamientos; defensa de la Constitución Política de 1991; ajustes a las políticas de orden público; una nueva política antidrogas; plena vigencia de los derechos humanos; lucha contra la corrupción; superar la pobreza; una revolución educativa y la austeridad fiscal.
Asimismo, busca incentivar el crecimiento económico; enfrentar la crisis de la salud; reactivar el sistema eléctrico; proteger la autonomía del Banco de la República; una nueva política exterior para afrontar la recomposición del entorno internacional y el fortalecimiento de la moral pública.
En cada uno de los 15 puntos los firmantes desarrollan una propuesta para continuar la contienda electoral y la posterior transmisión al próximo presidente de la manera más ordenada y pacífica posible.
Los movimientos del centro político son observados con atención por las campañas de De la Espriella y de Cepeda, que buscan atraer los cerca de tres millones de votos obtenidos por los candidatos que quedaron fuera de la contienda y que pueden ser decisivos en la segunda vuelta.
De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria y llamado 'el Tigre' por sus seguidores, fue el más votado en la primera vuelta, con 10,3 millones de votos (43,78 %), mientras que Iván Cepeda, del Pacto Histórico, partido del mandatario colombiano, Gustavo Petro, obtuvo 9,7 millones (40,98 %).