En ellas, aparecen tanto el ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, como el presidente de esta región somalí, Abdirahman Mohamed Abdullahi, cortando un lazo de terciopelo junto a una placa en la que se lee: "Embajada de la República de Somalilandia".
Somalilandia, protectorado británico hasta 1960, no está reconocida internacionalmente, aunque tiene constitución, moneda y gobierno propios. Israel la reconoció como estado en diciembre de 2025, lo que provocó un amplio rechazo especialmente en África, el mundo islámico, China y la Unión Europea (UE).
Israel considera Jerusalén (incluida su parte este, ocupada en 1967 y anexionada unilateralmente en 1980) como su capital única e indivisible, algo que no reconoce la comunidad internacional, mientra que los palestinos reclaman Jerusalén Este como su capital.
Solo seis países -Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea, Paraguay y Estados Unidos— mantienen sus embajadas en Jerusalén Oeste. La mayoría de naciones tienen su embajada en Tel Aviv y cuentan con oficinas o consulados en Jerusalén, algunos como el de España establecidos antes del nacimiento del Estado de Israel, en 1948, y que sirven para dar servicio a los palestinos.
En diciembre de 2017, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció oficialmente el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, y en 2018 trasladó allí la embajada estadounidense. Otros países como la Argentina de Javier Milei llevan años prometiendo hacer lo mismo.