"Este G7 ha sido objetivamente un éxito porque ha sido un momento de unidad, de discusión de calidad y de verdadera cooperación entre los dirigentes reunidos aquí", afirmó el mandatario francés en la rueda de prensa de clausura de la cumbre con los líderes de Estados Unidos, Canadá, Alemania, Reino Unido, Italia y Japón, además de Francia.
El presidente francés destacó que la reunión se desarrolló en un momento "extremadamente difícil" para la comunidad internacional, caracterizado por múltiples crisis y desacuerdos entre los principales actores mundiales.
Macron señaló que, en los últimos meses, el escenario internacional había estado dominado por la fragmentación, las divisiones y las diferencias de criterio entre aliados, pero consideró que la cumbre permitió recuperar espacios de entendimiento y coordinación frente a los grandes desafíos globales.
El presidente francés subrayó que uno de los principales logros del encuentro fue la capacidad de los líderes para coordinar respuestas comunes ante las crisis internacionales y avanzar en cuestiones estratégicas como la seguridad económica, la energía, la inteligencia artificial, el comercio y el desarrollo.
También destacó la decisión de ampliar el diálogo más allá de los miembros tradicionales del G7 mediante la participación de países socios invitados, como Brasil, India, Kenia, Corea del Sur y Egipto.