"Afrontamos una economía con una divisa infravalorada en una magnitud de entre un 25 y un 30 % con respecto a otros espacios económicos", dijo, en declaraciones a medios alemanes en los márgenes de la cumbre, y agregó que esto causa "una desventaja masiva" de la que hace falta hablar.
Según Merz, en el marco del club de naciones industrializadas se acordó hablar de la cuestión aunque todavía no hay unanimidad con respecto al formato que se utilizará para ello.
El canciller resaltó que los desequilibrios en política monetaria son parte de los desequilibrios geoeconómicos y que el tema ha sido abordado este miércoles en la cumbre a iniciativa suya, mientras que el canciller también habló de ello más tarde con el presidente estadounidense, Donald Trump.
"Él también lo ve así, porque EE. UU. también está afectado. Y en este sentido aquí ha habido también una vez más una valoración concluyente de una situación que nos va a reclamar mucho más trabajo adicional conjunto", aseguró el canciller.
El presidente chino, Xi Jinping, hizo un llamamiento el pasado 1 de febrero para que el yuan se convierta en una moneda de reserva global.
China quiere fortalecer el papel internacional de su divisa, pero el yuan todavía sigue anclado al tipo de cambio del dólar para evitar que se aprecie demasiado porque esto perjudicaría las exportaciones.