Tusk cree que la muerte de un disidente ruso en Polonia pudo ser "un asesinato político"

Cracovia (Polonia), 17 jun (EFE).- El primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmó este miércoles que existen indicios sólidos de que la muerte del activista ruso Robert Kuzovkov, conocido como Semyon Skrepetski, fue un "asesinato político", y advirtió que se trataría de "terrorismo de Estado" si se confirmase que la orden la dio Moscú.

"Aún debemos esperar a contar con pruebas concretas, pero todo apunta a que la muerte del ruso Robert Kuzovkov fue un asesinato político", declaró Tusk durante una rueda de prensa en Varsovia.

El jefe del Gobierno polaco anunció asimismo que los dos ciudadanos bielorrusos detenidos el pasado lunes en relación con el caso han sido puestos en libertad, al no hallarse pruebas de que los sospechosos estuvieran "directamente implicados en el asesinato" perpetrado el pasado lunes.

El primer ministro subrayó la dificultad de la investigación actual y reconoció que "el caso es complejo porque, cuando hay un sicario, lamentablemente no es fácil identificar a esa persona".

Además, el mandatario polaco reveló que tanto la policía como la Agencia de Seguridad Interna habían ofrecido a la víctima protección oficial previamente, pero Kuzovkov la rechazó por razones desconocidas, a pesar de que el artista había denunciado haber recibido amenazas graves apenas una hora antes de ser tiroteado en Biała Podlaska, una población a 40 kilómetros de la frontera con Bielorrusia.

El asesinato de Kuzovkov ocurrió el lunes pasado entre las 09.30 y las 09.45 en un aparcamiento público.

Según la fiscalía, un hombre no identificado disparó tres veces contra la víctima y, tras caer esta al suelo, se acercó para rematarla con dos disparos más a quemarropa.

El examen forense confirmó cinco heridas de entrada de bala en la cabeza y el pecho.

Kuzovkov, de 44 años, era un feroz crítico del presidente ruso, Vladímir Putin, y estaba exiliado en Polonia desde 2021.

Solo tres días antes de su muerte, había realizado una protesta frente a la Embajada rusa en Berlín.

Lo
más leído
del día