¿Está la UE dispuesta a hablar con Rusia?

Bruselas, 19 jun (EFE).- La Unión Europea (UE) ha intensificado el debate sobre si debe implicarse de forma directa en las negociaciones de paz con Moscú y sobre quién sería la figura elegida para hacerlo ante la ventana de oportunidad que se percibe en Bruselas por los recientes éxitos de Kiev en el frente.

Esta discusión, abierta de forma interna desde hace meses, ha acaparado la agenda de la cumbre de líderes celebrada entre el jueves y este viernes en Bruselas, en la que se confirmaron unos primeros contactos diplomáticos con el Kremlin por parte del gabinete del presidente del Consejo Europeo, António Costa.

Estos tanteos tuvieron como objetivo preparar el terreno de cara a que la UE participe de forma directa en unas futuras negociaciones de paz con Moscú, pero no tuvieron buena acogida entre todos los Estados miembros, algunos de los cuales no habían sido informados de esos movimientos, según fuentes diplomáticas.

"Quiero aclarar malentendidos: la UE no tiene intención de ser mediadora, está del lado de Ucrania, hemos estado con Ucrania durante la guerra y lo estaremos después. Lo que está claro es que no tenemos señales claras de que Rusia se quiera implicar ahora en unas negociaciones serias", dijo Costa en rueda de prensa tras la cumbre.

El político portugués añadió que lo que está haciendo con su gabinete es "establecer un canal diplomático, porque no podemos contar solo con otros para intercambiar mensajes con los rusos y debemos trasmitir nuestros mensajes a Rusia", y subrayó que "todavía no ha llegado el momento de negociar".

Subrayó asimismo que no ve incompatibilidad ni competencia entre los distintos actores, "son complementarios".

Aunque los líderes europeos hablaron de su "unidad" ante Rusia, los mandatarios de Francia y Alemania expresaron hoy los matices que separan sus posturas de la vía abierta por Costa y respaldada por estados miembros como España o Bélgica.

El presidente francés, Emmanuel Macron, defendió que los europeos "deben estar en la mesa" cuando se abran negociaciones de paz.

Pero, a su juicio, los Estados miembros como Francia que pueden aportar garantías de seguridad a Ucrania también deberán tener un puesto fijo en esas negociaciones, al igual que el conjunto de la UE, para el cual "el presidente Costa entiende que tiene competencias definidas", señaló Macron tras la cumbre.

El canciller alemán, Friedrich Merz, indicó por su parte que "no tenemos que decidir ahora quién hablará en nombre de la UE", sino que será algo que se decidirá "cuando llegue el momento", ya que primero Rusia debe cesar los ataques.

Francia y Alemania vienen apoyando la vía del diálogo con Rusia a través del llamado 'E3', que además de estos dos países integra a Reino Unido, una postura que no contenta a otras capitales de peso como Roma y Varsovia.

Mientras que un grupo significativo de Estados miembros señalaron a Costa como "el representante natural" de los intereses de la UE en una eventual negociación con Rusia, por el momento parece lejana la opción de conceder un mandato unánime para el político portugués por parte de los gobiernos europeos.

Entre ellos también hay un grupo muy reacio a entablar contacto alguno con Moscú al considerar que el Kremlin no quiere la paz, y que prioriza elevar la presión sobre Rusia y ampliar el apoyo militar y financiero a Kiev.

Aquí se sitúan los bálticos, Países Bajos o Dinamarca, que han sido diana en los últimos meses de la intensificación de la 'guerra híbrida" rusa.

El debate interno en la UE sobre cómo proceder con Rusia coincide con la percepción de que Moscú se encuentra en una posición de debilidad en su guerra con Ucrania, así como con el vacío dejado por Estados Unidos, que lideró las conversaciones para la paz con Moscú pero está centrado en estos momentos en sellar la paz con Irán.

Von der Leyen aseguró el jueves que "las cosas están cambiando" en Ucrania, que "está resistiendo en el frente, incluso recuperando territorio en algunos puntos", tras el ataque ucraniano con más de 200 drones en Moscú, el mayor en la capital rusa desde su invasión del país vecino.

El propio presidente ruso, Vladimir Putin, ha condicionado cualquier diálogo con Bruselas a que Moscú dé el visto bueno al candidato europeo, descartando de entrada a la jefa de la diplomacia comunitaria, figura "indeseable" para el Kremlin por su apoyo explícito a Ucrania.

El Kremlin rechazó hoy mismo unas posibles negociaciones con los países europeos en las que estos tengan una posición de fuerza, pero indicó que Putin estaría abierto a un diálogo "que no incluya lecciones morales o más aún intentar plantear algún tipo de ultimátum".

Los embajadores de Francia, Alemania y el Reino Unido reanudaron la pasada semana los contactos con el Ministerio de Exteriores en Moscú, reunión en la que la parte rusa mantuvo la exigencia de abordar las raíces del conflicto ucraniano, en alusión a la aproximación de la OTAN a sus fronteras.

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