Brasil prorroga beneficio para los eléctricos desmontados pese a rechazo de fabricantes

Río de Janeiro, 23 jun (EFE) - El Gobierno brasileño decidió este martes prorrogar por seis meses el beneficio que permite la importación con arancel cero de vehículos eléctricos desmontados o semidesmontados para su ensamblaje en el país, una medida rechazada por los fabricantes nacionales.

El Comité Ejecutivo de Gestión (Gecex) de la Cámara de Comercio Exterior (Camex) aprobó una cuota adicional de importaciones por hasta 463 millones de dólares para vehículos CKD (completamente desmontados) y SKD (semidesmontados) a partir del 1 de julio y por un período de seis meses.

Según el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, la medida mantiene intacto el cronograma de aumento gradual de los aranceles para los vehículos eléctricos importados, como lo exigían los fabricantes nacionales, y busca contribuir a la renovación de la flota, la innovación y la descarbonización del sector automotor.

El Gobierno explicó que, una vez agotada la cuota, continuarán vigentes los gravámenes previstos en el calendario actual: arancel del 35 % para los vehículos SKD y del 14 % para los CKD.

Además, reiteró que los automóviles importados ya ensamblados no estarán sujetos a cuotas.

La exención tributaria beneficia especialmente a fabricantes que están iniciando la producción local de vehículos eléctricos, como la china BYD, que puso en operación una planta en el estado de Bahía y defiende la necesidad de mantener el beneficio durante la fase de transición hacia una fabricación más integrada.

BYD ya ha ganado una importante participación en el mercado brasileño, a costa de los fabricantes nacionales, con sus vehículos eléctricos importados desmontados y semidesmontados.

La reacción a la decisión del Gobierno por parte de la industria instalada en Brasil fue inmediata y los fabricantes amenazaron hasta con presentar recursos ante la Justicia.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) afirmó que la medida es "contraria a los intereses de los trabajadores, de las fabricantes nacionales y de las empresas brasileñas de autopartes" y cuestionó que la decisión haya sido tomada sin consulta al sector productivo.

La entidad sostuvo que el beneficio modifica de forma inesperada una política acordada previamente con el Gobierno y genera inseguridad para empresas que planificaron inversiones considerando que las cuotas expiraban a comienzos de este año.

Anfavea recordó que las automotrices anunciaron inversiones por 140.000 millones de reales (26.925 millones de dólares) hasta 2033 para ampliar la producción local, desarrollar nuevas tecnologías de propulsión y fortalecer la cadena de proveedores.

Según la asociación, el desafío actual ya no es estimular la adopción de vehículos eléctricos, sino garantizar que la transición energética genere producción, empleo, ingeniería y valor agregado dentro de Brasil.

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