"Dos de estos objetos violaron el espacio aéreo de Polonia", indicó Tusk en una rueda de prensa cerca del lugar donde el misil que explotó dejó un cráter de 10 metros de diámetro, al aludir a lo ocurrido en la noche del miércoles, cuando Rusia lanzó un ataque masivo con contra Ucrania con 70 misiles y 280 drones.
"De uno tenemos evidencias, porque tenemos sus rastros aquí, y el otro estuvo cerca de la frontera polaca, aunque fue una señal muy breve, por lo que no tuvo consecuencias", añadió el mandatario sobre los sistemas que violaron su espacio aéreo.
Tusk subrayó que "no hay razones para creer que el objetivo fuera Polonia" y sostuvo que Varsovia mantiene contacto permanente con sus aliados.
El primer ministro dijo que está "en contacto con la mayoría de los líderes europeos" y explicó que ha recibido "muestras de solidaridad y declaraciones de pleno apoyo y ayuda de los primeros ministros y presidentes de la Unión Europea".
Enfatizó que se investigarán "todos los detalles" del incidente, y señaló que "los estadounidenses están interesados en participar en el proceso de investigación", así como "los ucranianos, que también han ofrecido su ayuda".
"Lo único que debemos aclarar definitivamente es si el misil era ruso, porque políticamente eso siempre tiene gran importancia ante la desinformación", insistió.
Asimismo, Tusk aseguró que la guerra de agresión rusa contra Ucrania "está llena de sorpresas y debemos aprender muy rápido ante nuevas situaciones y posibles amenazas".
En la localidad de Tarnawa Kolonia, a unos 60 kilómetros de Lublin, un misil de crucero, identificado por los militares polacos como un KH-101, de fabricación rusa, impactó en un campo deshabitado a escasos kilómetros de zonas residenciales.
El impacto dejó un cráter de unos 10 metros de diámetro y 5 metros de profundidad, lo que indica una explosión de gran potencia.
Este incidente ocurre apenas un día después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se reuniera con Tusk en la cercana ciudad de Lublin durante una escala tras su visita a Washington.
En dicha reunión, ambos líderes discutieron precisamente la defensa antiaérea y el fortalecimiento de la seguridad regional ante la ofensiva rusa.