"El viernes 31 de julio (...) el Ministerio de Finanzas de Japón, en coordinación con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, intervino en el mercado chino para comprar yenes", afirmó Katayama en un comunicado.
La responsable de las finanzas japonesas añadió que la medida, cuyo monto no reveló, se adoptó "en respuesta a la reciente volatilidad excesiva y los movimientos desordenados del yen".
"No dudaremos en realizar nuevas intervenciones coordinadas en el futuro", apostilló Katayama, tras destacar la "comunicación fluida" entre Tokio y Washington en esta cuestión. En una rueda de prensa posterior, la ministra de Finanzas destacó que se trata de la primera intervención monetaria conjunta entre EE.UU. y Japón desde 1998.
Los bruscos repuntes del yen el pasado viernes y sábado, que llevaron a la moneda japonesa a situarse en la franja media de las 157 unidades por dólar un día frente a las más de 163 en las que se venía cotizando tras semanas de caídas, habían desatado las especulaciones de una intervención conjunta.
Analistas como el director de estrategia de mercado en Bannockburn Capital Markets, Marc Chandler, fijaron el volumen de la posible operación de estabilización en unos 53.000 millones de dólares, monto que no ha sido confirmado por ninguna de las partes.
El Gobierno de la primera ministra, Sanae Takaichi, y el Banco de Japón (BoJ) llevaron a cabo intervenciones en el mercado de divisas entre los pasados abril y mayo, que provocaron una apreciación de la divisa japonesa desde las 160 unidades por dólar hasta las 155 durante los primeros días de mayo.
El efecto de estas operaciones de estabilización, cuyo monto ascendió a 11,73 billones de yenes (unos 63.000 millones de euros) según el Ministerio de Finanzas japonés, fue sin embargo reducido incluso a pesar de que el BoJ subiera a mediados de junio los tipos de interés de referencia a corto plazo al 1 %, su nivel más alto en más de tres décadas.