Pese a las últimas tensiones con Estados Unidos, Lula separó en su discurso la figura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y reveló que la relación con su homólogo estadounidense es de “mucho respeto”.
En ese sentido, citó una charla reciente en la que le insistió en que, como presidentes las dos mayores democracias del continente, deben “transmitir al mundo una cierta armonía” en lugar de basarse en “desinformaciones”.
Sin embargo, Lula apuntó sus críticas hacia el Departamento de Estado. “Pero él (Trump) tiene a un ciudadano al que no le gusta Brasil, que no le gusta América Latina, y que es un bolsonarista: el secretario de Estado, Marco Rubio”, manifestó.
Según el mandatario progresista, Rubio “es un antilatinoamericano, o un latinoamericano frustrado. (...) Es un descendiente de cubanos de Miami, entonces odia a Cuba, odia a Colombia, odia a Brasil, y hace las cosas de forma diferente a lo que nosotros conversamos con Trump”.
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