El agresor ha fue capturado por la policía, según un comunicado.
De acuerdo con la emisora pública Radio de Suecia, el sospechoso recibió disparos de la policía durante la detención, aunque se desconoce su estado.
El director regional de Sanidad, Jonas Cederberg, dijo a la televisión pública SVT que al menos dos personas resultaron gravemente heridas en el ataque.
Los dos heridos graves, que se encuentran ingresados en un hospital, tienen entre 12 y 17 años: uno está grave pero estable y el otro ha sido operado de urgencia.
El portavoz policial Pelle Vamstad explicó a la agencia TT que se recibió a las 14:06 hora local (12:06 GMT) un aviso sobre "una sospecha de un incidente de violencia mortal", por lo que fueron enviados al lugar de los hechos "todos los recursos disponibles".
Según varios medios suecos, el supuesto agresor es un exalumno de Brinell de 18 años.
Vamstad resaltó que la policía considera que la situación está controlada y que ya no hay peligro para la ciudadanía.
La Policía descarta que haya más personas implicadas en el ataque y las autoridades de Fagersta, un municipio de algo más de 13.000 habitantes, han autorizado que los alumnos de la escuela y otros centros adyacentes puedan abandonar el recinto, después de varias horas encerrados.
"Aún no sabemos qué hay detrás del suceso, pero sabemos que la Policía trabaja de forma intensiva. Les pido a todos que dejen trabajar con tranquilidad a la Policía y a los servicios de rescate. Nuestros pensamientos están con todos los afectados", señaló el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, en un comunicado.
La escuela Brinell cuenta con cerca de 500 alumnos, según la televisión pública SVT.
Diez personas murieron en febrero del año pasado, incluido el agresor, en un tiroteo en una escuela para adultos de Örebro , en el oeste del país. La investigación policial concluyó que el individuo, que luego se suicidó, tenía problemas psicológicos y actuó guiado por su deseo de quitarse la vida.
A raíz de ese incidente, el Gobierno sueco impulsó una reforma legal para aumentar la seguridad en los centros escolares, implantando más controles de acceso, registros en las mochilas de los alumnos y la obligatoriedad de introducir planes de emergencia.