El director digital de Perfil, Agustino Fontevecchia, dijo que la presentación ante el fuero civil y comercial de Argentina "es una demanda por daños y perjuicios" contra OpenAI y Microsoft por uso indebido de sus contenidos periodísticos en sus productos de inteligencia artificial y por su "explotación comercial".
Según Fontevecchia, se trata de la primera denuncia por presunta apropiación de propiedad intelectual y competencia desleal de un medio de habla hispana y se inspira en reclamos similares que en los últimos años hicieron The New York Times y Folha de Sao Paulo contra ambos gigantes tecnológicos.
"Son verdaderos parásitos porque toman el contenido y lo exprimen; a la larga van a matar a las empresas periodísticas que los producen", dijo.
En un texto publicado este martes en su portal, Perfil asegura que la demanda se respalda en pericias técnicas e informáticas para señalar que "una cosa es acceder a una noticia como usuario y otra muy diferente es copiarla o incorporarla masivamente a sistemas tecnológicos destinados a generar productos y servicios comerciales" como los que ofrecen OpenAI y Microsoft.
"Estas empresas llevan años rastreando la web, descargando todo el contenido con el que se cruzan, almacenándolo, y luego entrenando sus modelos de inteligencia artificial, que en muchos casos están protegidos por derechos de autor y/o propiedad intelectual", agregó.
Según el medio argentino, esa práctica estaría entregando a esas compañías de origen estadounidense "materia prima gratuita para entrenar y optimizar modelos de lenguaje y generar sistemas que hoy se comercializan por miles de millones de dólares".
OpenAI firmó acuerdos comerciales con grupos de medios como Prisa, Financial Times y algunas agencias internacionales de noticias, por lo que Perfil busca un acuerdo similar.
"Lo que buscamos es que nos retribuyan correctamente por nuestro trabajo, que tanto nos ha costado y nos sigue costando", añadió Fontevecchia.
La demanda de Perfil ante los tribunales argentinos estuvo precedida por una instancia de mediación que no prosperó, en la que OpenAI y Microsoft presentaron argumentos para justificar sus prácticas.