La iniciativa fue aprobada por la Cámara Baja por 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones.
"Muchas gracias, diputados nacionales, por acompañar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Un paso fundamental para erradicar a la inflación de la vida de los argentinos de bien", celebró Milei en un mensaje en redes sociales.
El proyecto modifica la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), ley aprobada en 1992 que establece los principios fundamentales de esa entidad, su finalidad, sus principales funciones y sus facultades.
La norma original estableció que el BCRA tenía como "misión primaria y fundamental" el "preservar el valor de la moneda".
La ley fue reformada en 2012, durante el Gobierno de la peronista Cristina Fernández (2007-2015), cuando se ampliaron los objetivos del organismo a velar por "la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social".
La iniciativa que impulsa Milei busca restablecer el mandato único de preservar el valor de la moneda argentina, lo que, en la práctica, focaliza la meta en el combate a la inflación.
El Gobierno de Milei, que ha aplicado una política monetaria contractiva desde el inicio de su gestión a finales de 2023, ha logrado desescalar la inflación desde un máximo del 289,4 % interanual en abril de 2024 al 33,8 % interanual en julio pasado, aunque ese proceso de desaceleración está estancado desde agosto de 2025.
Por otra parte, el proyecto prohíbe al BCRA emitir dinero para financiar al Estado, sea nacional, provincial o municipal.
También restringe el pago de dividendos y establece que el giro de utilidades al Tesoro solo se podrá hacer para la cancelación de deuda.
Otro aspecto de la reforma en debate se centra en las autoridades del Banco Central.
La ley actual establece que el BCRA está gobernado por un directorio compuesto por un presidente, un vicepresidente y ocho directores, todos designados por el Ejecutivo con acuerdo del Senado.
El mandato es de seis años, aunque, en la práctica y por los vaivenes políticos, desde la aprobación de la Carta Orgánica en 1992, hubo quince presidentes del BCRA, con un mandato promedio de dos años.
En caso de mala conducta o incumplimiento de los deberes de funcionario público, las autoridades del BCRA pueden removidas por un decreto del Ejecutivo con el previo consejo de una comisión parlamentaria.
El proyecto de Milei mantiene el mecanismo de nombramiento de las autoridades, pero vuelve más exigente el procedimiento para su remoción, ya que establece que, para desplazarlas, se requerirán dos tercios de los votos de ambas cámaras parlamentarias.
La reforma de la Carta Orgánica es reclamada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en mayo pasado insistió en la necesidad de cambios en ese instrumento sobre el funcionamiento del BCRA.