Martínez, veterano político de izquierda y senador por el Estado de México, defendió que su papel será representar a los 128 integrantes de la Cámara alta y no dirigir desde la Mesa Directiva la estrategia política del gobernante Morena.
“A mí me toca conducir, representar al Senado (...) respetando el derecho que tienen todas y todos los senadores (...) de expresarse como ellos quieran libremente”, afirmó tras ser elegido por unanimidad de los morenistas presentes en su reunión plenaria.
El legislador adelantó que buscará el respaldo tanto de los aliados Partido Verde (PVEM) y Partido del Trabajo (PT) como de las bancadas opositoras de los opositores Partido Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano para su elección el 1 de septiembre en el pleno.
“El diálogo es permanente, es necesario aquí y fuera del Senado. La búsqueda del consenso es necesaria aquí y fuera del Senado”, sostuvo.
Su apuesta contrasta con la postura del también morenista Gerardo Fernández Noroña, expresidente del Senado y quien aspiraba nuevamente al cargo, que se ausentó de la elección y ha defendido una conducción más firme frente a la oposición de cara a los comicios intermedios de 2027.
Martínez reivindicó, sin embargo, la conciliación como una forma de hacer política, aunque remarcó que eso no supone alejarse del oficialismo.
“Soy una persona de lealtades”, señaló antes de declararse “leal” a la presidenta Claudia Sheinbaum, a Morena y a la coordinación parlamentaria de su partido.
La apuesta por el diálogo tendrá una de sus primeras pruebas con el regreso al Senado de Enrique Inzunza, legislador por Sinaloa que esta semana abandonó la bancada de Morena tras rechazar los llamados para solicitar licencia por los señalamientos en su contra desde Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, acusaciones que él rechaza.
Inzunza decidió conservar su escaño como senador sin partido, lo que añade tensión al nuevo periodo legislativo que comienza el 1 de septiembre y en el que Sheinbaum pretende impulsar nuevas reformas constitucionales.
Martínez aseguró que Morena conservará la mayoría necesaria para aprobarlas sin depender del voto de Inzunza, aunque anticipó que buscarán también su respaldo.
“No tengo ni una duda de que sí lo vamos a mantener”, afirmó sobre la mayoría constitucional.
Ante la posibilidad de confrontaciones por el regreso del sinaloense, Martínez descartó una estrategia especial y aseguró que se limitará a aplicar el reglamento y garantizar la libertad de expresión.
“No soy yo quien va a cambiar su forma ni su estilo”, sostuvo, al insistir en que recurrirá al diálogo para intentar mejorar las formas del debate.
La designación de Martínez deberá ser avalada este martes por el pleno del Senado, donde Morena y sus aliados cuentan con mayoría.