Irresponsable exposición de niños indígenas en la plaza

Una madre y su hijo recién nacido permanecen en precarias carpas. Han resistido dos tormentas eléctricas.
Un niño está con otros nativos utilizando peligrosamente una conexión clandestina de energía eléctrica.

Desafiando el mal tiempo y la pandemia, un grupo de 300 indígenas, entre ellos 150 niños, cumple más de una semana apostado en la Plaza de Armas. Ante la ausencia de autoridades ayer se produjo una gran aglomeración al realizarse otras protestas.

Indígenas mbya y ava guaraní de Caaguazú se encuentran apostados en pésimas condiciones en la Plaza de Armas. Más de 150 niños duermen bajo carpas donde soportan la inclemencias del tiempo y el peligro de contagiarse con el covid-19. Ya no tienen qué comer, relatan sus líderes. Se quedarán hasta tener respuestas de las autoridades, aseguraron.

Ayer la situación se complicó porque a los 300 indígenas se sumaron campesinos y docentes de diferentes organizaciones y no hubo control sanitario como el distanciamiento.

Entre la muchedumbre, los niños indígenas caminaban pidiendo una moneda, sin tapabocas, descalzos y con poca ropa. Ninguna autoridad sanitaria estuvo presente ayer para hacer cumplir los protocolos, ni para cuidar de los menores de edad harapientos.

Además se expusieron a gran cantidad de bombas que se explotaban en el lugar cerca de ellos. Pudimos estar presentes cuando uno de los explosivos rozó y explotó al lado de la pierna de uno de los niños.

Según los líderes solo están comiendo una vez al día arroz hervido. También vimos a recién nacidos en brazos de sus madres, apenas vestidos, debajo de las carpas. Asimismo, observamos a los nativos “felices” utilizando una conexión clandestina de electricidad de manera peligrosa. Acoplaron dos zapatillas con triples y cargadores de celular.

También existe un solo baño habilitado para los más de 300 nativos.

Hasta ayer de tarde no había llegado la prometida ayuda de carpas que gestionaría la Vicepresidencia de la República.

Los nativos marcharon el lunes pasado hasta la oficina de Estado en donde les recibió el Jefe de Gabinete Enrique Ramírez, quien prometió gestionar una mesa de diálogo con autoridades del Ejecutivo y el Congreso Nacional, y además de forma urgente solicitaría a la Secretaría de Emergencia Nacional la provisión de carpas.

El grupo ha venido hasta la Capital para reclamar el cumplimiento de las promesas recibidas desde el 2019: construcción de viviendas, provisión de agua, escuelas y herramientas para trabajar o alguna fuente laboral fija.

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