La Industria Nacional del Cemento está analizando el uso de “biofuel” o “biocarburante”, como combustible alternativo en su horno de clínker de la planta de Vallemí, por el alto costo del pet coke o coque de petróleo que utiliza actualmente la cementera (se sigue usando este producto con un mix de fueloíl). Así confirmó este viernes el titular de la firma estatal, Ernesto Benítez.
“Estamos evaluando hacer un llamado de biofuel, ya que es un producto local que reúne las especificaciones técnicas. Todavía no definimos el volumen, ya que aún tenemos un saldo importante de fueloil”, expresó. Además, resaltó que también tienen suficiente coque de petróleo.
En la empresa estatal siguen analizando qué combustible es más conveniente utilizar, a pesar de que durante el gobierno anterior se invirtieron parte de US$ 80 millones de los bonos soberanos para “mejorar” el sistema de combustión de la INC y con ello aumentar la producción, lo que evidentemente aún no se logra (hay escasez de cemento y se consigue con precio inflado).
Justamente, estas millonarias apuestas se hicieron para que la firma pueda usar además de combustibles líquidos, también sólidos, en este caso el coque de petróleo, producto que actualmente también tiene un precio elevado en el mercado internacional.
Respecto al biofuel, Benítez expresó que es más barato que el fueloil propiamente y que es un carburante que “se hace de muchas cosas”, como aceite de origen animal, biomasa, aceite de origen vegetal, residuos de combustibles fósiles, entre otros. Resaltó que las mismas empresas que comercializan fueloil “lo hacen con biofuel” y que “es de origen nacional”. Empero, no detalló los precios del producto.
Vale señalar que la INC ya había cancelado dos llamados anteriores para la compra de pet coque, por el elevado costo, y ahora lanzaron una licitación para adquirir este producto a 300 dólares por tonelada, un precio muy superior de lo que pagaba la firma estatal por la compra de este producto (se pagaban 220 dólares por tonelada).