La dirección de Comercialización está realizando rigurosos controles para garantizar la venta de la producción nacional, los compradores e importadores se comprometieron a dar una alta prioridad a los horticultores nacionales, y los hortelanos en garantizar venta de tomates y locotes de primera calidad y la provisión en forma constante a los comerciantes del país.
El presidente del CNPFP, Abel Brítez, señaló que, para evitar saturación de mercado, las 3.000 familias se dividieron en grupos de 10 familias cada una para proveer y producir por semana y meses los productos frutihortícolas durante todo el año. Indicó que actualmente un grupo se encuentra vendiendo sus productos, otro está sembrando, otro está a media producción y otro a punto de vender, y que todo se hace de manera coordinada para que todos puedan ser beneficiados con la comercialización de los que producen en sus fincas.
Añadió que con este eficiente trabajo entre todas las partes competentes se logró un precio estable de los productos de primera calidad y que si continua este sistema, el grupo de turno puede llegar a recibir hasta G. 300 millones por semana, lo que haría que en unos dos años cientos de familias estarían saliendo de la pobreza característico de las zonas rurales.