Durante el encuentro los residentes del CREAM compartieron anecdotas de las vivencias diarias en el centro de rehabilitación. Muchos se alegraron de volver a compartir una vez y disfrutar de un ameno almuerzo en el que compartieron mucha alegría entre todos. Algunos, aprovecharon la ocasión y la buena música para vibrar una vez más al son del ritmo de las canciones en el patio de almuerzo del supermercado.
La docente jubilada Nimia Benítez recuerda el lugar como un “hotel cinco estrellas”, al igual que todos sus compañeros, y están esperanzados en que las autoridades se hagan eco del pedido que ya han realizado en varias oportunidades, pero que desafortunadamente no ha tenido respuesta favorable. Todos esperan volver al lugar, ya que desde hace 1 año y 9 meses no lo hacen, tras una orden que fue dada por las autoridades del IPS para que volvieran a sus casas tras el inicio de la pandemia.
“Pasamos tan bien ahí, teníamos una rutina espectacular y la atención para nosotros era de 24 horas”, rememora la jubilada Nimia Benítez y comenta, a la vez, que es ahora cuando necesitan de la reapertura del centro para volver a compartir los gratos momentos que vivieron durante su estadía.
Lea más: Unos 120 funcionarios trabajan en geriátrico del IPS para 60 ancianos
“Nosotros nos levantábamos, íbamos al desayunador, cada uno tenía su indicación, había café con leche o té, estábamos siempre controlados por nutricionistas, nos guiaban en la alimentación cuando salíamos de nuestras rutinas. El servicio que recibimos en el lugar fue de cinco estrellas y extrañamos esos momentos, queremos que se vuelva a habilitar pronto”, comentó doña Nimia.
El lugar no solo era un espacio en donde recibían atención, sino en donde compartían y tenían un estilo de vida saludable. “Luego de desayunar, teníamos la opción de la pileta en época de calor, o bien las manualidades. Pasábamos el día haciendo cosas. Luego, el almuerzo, que era sin sal, salábamos con limón, teníamos postres, luego nuestra siestita hasta las 14:30″, rememora.
Lea más: “Hotel de cuarentena” de IPS
Una anécdota en particular que compartían entre todos es que, a la hora de ver la TV, todas las mujeres subían al primer nivel, donde podían ver sus novelas, y los señores iban a ver los noticieros o el fútbol. La agenda estaba cargada durante el día y las tardes, y, además, recibían invitaciones para ir a varios departamentos a compartir sus experiencias con otros centros de cuidado a adultos mayores.
Nimia, durante el discurso que dio entre los presentes, recordó a sus compañeros que hoy ya no están, dijo que en nombre de ellos compartieron el almuerzo, y que todos recuerdan con mucha felicidad a los que ya partieron, y que los que quedan desean volver al lugar donde fueron felices, vivieron momentos únicos, en el CREAM.
Casi 100 adultos mayores eran atendidos en el Cream por 120 funcionarios que estaban distribuidos en los horarios de mañana, tarde, noche e incluso madrugada, porque muchos, al no lograr concebir el sueño, eran acompañados por los cuidadores. Los residentes del Cream esperan la pronta reapertura para volver a reunirse y seguir con el estilo de vida sano que les brindaba el IPS hasta hace casi dos años.