Tras dos meses afectados por severas inundaciones, el agua comenzó a descender hace dos semanas en Ñeembucú, permitiendo a los pobladores retomar lentamente sus actividades agrícolas, ganaderas y oleras, principales fuentes económicas de la comunidad.
Sin embargo, la falta de avance en las obras del puente vuelve a ponerlos en situación de vulnerabilidad.
Los habitantes de Valle Apu’a reclaman a la empresa Sociedad Técnica de Construcciones S.A.(Sotec S.A.), adjudicada por el Ministerio de Obras Públicas (MOPC), que retome los trabajos de la estructura, cuyo avance quedó detenido desde hace meses.
Según testimonios de los vecinos, la paralización se debería a la falta de recursos económicos por parte de la firma.
El puente, de hormigón armado, quedó con su estructura principal levantada, pero aún faltan las cabeceras, el relleno y la colocación de barandas de protección.
“Ahora ya no queda ninguna maquinaria en el lugar. Eso significa que las obras ya no continuarán”, lamentó Eligio Morínigo, presidente de los oleros de la zona.
Recordó que el paso provisorio fue clausurado para vehículos pesados y solo es utilizado por automóviles livianos, lo que obliga a los productores a desviar por la compañía Medina para transportar sus ladrillos, encareciendo el flete y afectando la rentabilidad.
Morínigo también cuestionó que desde hace tiempo no aparece por la zona el responsable de la empresa, el ingeniero Nicolás Regueiro, y pidió a las autoridades “sinceridad y seriedad” respecto al futuro del proyecto.
Versión del MOPC
El jefe del distrito N.º 12 del MOPC, ingeniero Pedro Cantero, reconoció la lentitud en la obra, pero aseguró que los técnicos de la empresa “estuvieron en Pilar buscando materiales para completar el puente”.
“Están revisando y buscando material para habilitar el paso. El problema es que el agua no baja lo suficiente y no hay material seco para cargar”, explicó.
La obra se inició el pasado 19 de marzo de 2025. El puente proyecta 12 metros de largo y una inversión de 1.300 millones de guaraníes.
Pobladores exigen indemnización al Estado
Los vecinos de Valle Apu’a también presentaron una nota ante la Junta Municipal de la ciudad de Pilar, para exigir al Estado paraguayo una indemnización por las inundaciones, pérdidas productivas y el aislamiento prolongado que afecta a varias familias.
En el documento, dirigido a autoridades nacionales y departamentales, denuncian años de abandono estatal y solicitan una compensación de 10 millones de guaraníes por familia para paliar los daños sufridos.
Los afectados, principalmente oleros y pequeños productores agrícolas y pecuarios, señalan que la ruta que conecta a la comunidad con Pilar permanece intransitable desde hace tiempo.
El antiguo puente de Canoa Jekakue fue arrasado por el agua y la nueva obra, paralizada, califican como“una inversión inútil para sus necesidades”.
“Nuestras propiedades se hallan inundadas, hemos perdido la producción de subsistencia y no hay terreno disponible para el trabajo de las olerías”, expresan.
Responsabilizan de la situación al gobierno nacional y departamental, ya que “jamás efectuaron las obras de manera adecuada para garantizar el bienestar de nuestras familias”.
Finalmente, los pobladores reiteran su deseo de permanecer en la comunidad:
“Queremos seguir viviendo y trabajando en esta compañía. Queremos hacerlo en condiciones dignas para proveer educación y salud a nuestras familias”, concluye la nota.