La Semana Santa es un tiempo para reflexionar en familia y fortalecer la unidad. Estos días también representan un llamado especial a los cristianos a vivir con coherencia su fe y dar verdadero sentido a esta celebración, expresó el obispo de Misiones y Ñeembucú, monseñor Osmar López.
“La Semana Santa es un tiempo muy especial, tanto desde lo humano como desde lo espiritual. Es un momento de encuentro y de reunión familiar, que fortalece la unidad, la fraternidad y el reencuentro entre seres queridos. En ese contexto, se destaca la tradición paraguaya del chipa apo, donde las familias se reúnen para preparar este alimento típico”, indicó.
Pero, desde la dimensión religiosa, adquiere una importancia espiritual fundamental, ya que se celebra el misterio central de la fe cristiana: la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
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Destacó el Triduo Pascual, que inicia en la noche del Jueves Santo, recordando la Última Cena; continúa el Viernes Santo, día en el que se conmemora la muerte de Jesús, y culmina con la gran celebración de la Resurrección.
“Por eso, no tendría sentido que todo termine en la cruz. La fe cristiana nos invita a pasar por la cruz para llegar a la victoria de Jesucristo, buscando una vida nueva y renovando nuestra fe en Él”, expresó López.
El obispo señaló además que, fundamentalmente, estos días representan también una llamada de atención especial para los cristianos, quienes deben procurar que la Semana Santa se viva verdaderamente como tal.
En ese sentido, también interpela a la comunidad al recordar que, si la sociedad atraviesa dificultades, es porque los cristianos no siempre cumplen su misión, la que Jesús plantea de ser sal y luz.
“Por ello, en esta Semana Santa hago un llamado a toda la ciudadanía a vivir estos días con reflexión, evitando una vida mundana y recuperando el sentido espiritual de esta fecha”, agregó el religioso.