El escritor y miembro de la Hermandad Julio César Duarte Ortellado, Santiago Caballero, explicó que la bendición de la reliquia de la imagen del Siervo de Dios, constituye el primer paso para la futura veneración, una vez que el sacerdote sea declarado beato o santo.
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Los organizadores señalaron que el acto forma parte del proceso de difusión de la causa de santidad y que la catequesis estará a cargo del obispo diocesano. En la Iglesia Católica, los objetos bendecidos por un obispo, sacerdote o diácono son destinados al uso sagrado y se convierten en signos visibles de fe para los creyentes.
En el templo parroquial de Ybycuí se conservan los restos del padre Duarte Ortellado, considerados reliquia de primer grado. Las de segundo grado corresponden a objetos de uso personal, mientras que las de tercer grado —como la que será bendecida— son aquellas que estuvieron en contacto con las de primer grado.
La veneración pública se desarrollará conforme avance el proceso canónico hacia su eventual beatificación y santificación.
Vida y vocación
Julio César Duarte Ortellado nació el 12 de abril de 1906 en Caazapá. Fue hijo de Simón Duarte Jiménez y Juana Bautista Ortellado Espínola. Tuvo seis hermanos, entre ellos Pedro Duarte, quien se desempeñó como primer ministro de Salud Pública del Paraguay.
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Ingresó al Seminario de Asunción a los 14 años. Posteriormente viajó a Roma, donde se formó en el Pontificio Colegio Pío Latinoamericano. Fue ordenado sacerdote el 27 de octubre de 1929, a los 23 años, con dispensa especial de monseñor Juan Sinforiano Bogarín.
En enero de 2021 fue declarado “Siervo de Dios” por el Vaticano, durante el obispado de monseñor Hermes Joaquín Robledo, habilitando así la continuidad del proceso hacia los altares.
Ese mismo año se conformó una Comisión Histórica encargada de investigar su vida, obras y posibles milagros atribuidos a su intercesión.
El sacerdote falleció el 4 de julio de 1943, a los 37 años, a causa de tifus.
Impulso a la comunidad
El padre Duarte Ortellado dejó una profunda huella en Ybycuí. Promovió la construcción del hospital local, el templo parroquial y capillas en distintas compañías.
También impulsó la edificación de iglesias en Quyquyhó y Mbuyapey, además de organizar a los pobladores para colaborar con materiales y mano de obra en diversas obras comunitarias.
Fundó el hogar de niños “San José” y gestionó la llegada desde Croacia de la Congregación Hijas de la Misericordia de la Tercera Orden Regular de San Francisco, que continúa trabajando en la zona.
Asimismo, presidió la Comisión de Fomento y Trabajo de Ybycuí, desde donde promovió la mejora del camino entre Quiindy y este distrito, facilitando la comunicación con comunidades cercanas.
Actualmente, una comisión encabezada por el presbítero Nilson Ortellado continúa recopilando testimonios para avanzar en el proceso de beatificación y santificación.
En este distrito se cuenta con un museo Paí Julio Róga donde los visitantes pueden observar indumentarias, mobiliarios, y todo lo que usaba para la misa, escritos y libros que pertenecían al siervo de Dios.