Desde hace unos dos años, cuando dejó de operar la Línea 16-2, vecinos del barrio Madame Lynch de Asunción no cuentan con un servicio de buses que atraviese sus calles y les dé conectividad con el centro de la ciudad.
Como consecuencia, los vecinos se ven obligados a caminar grandes distancias hasta avenidas como Santísima Trinidad o recurrir a plataformas de transporte como Bolt o Uber para llegar a sus colegios, universidades o lugares de empleo.
“Estamos encajonados”, dijo hoy a ABC Color Rose Marie González, vecina del barrio Madame Lynch, quien calificó la situación que atraviesan los pobladores como “violencia económica”.
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“Se sale del presupuesto, hay que pagar extra por Bolt u otros medios para llegar al trabajo o al colegio”, subrayó.
“La vida cambió para nosotros”
La alternativa, caminar un largo trecho para llegar hasta calles y avenidas donde sí transitan buses, conlleva lidiar con la inseguridad reinante, señaló.
“La vida cambió para nosotros, la gente tuvo que cambiar de colegio, de facultad”, lamentó.
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Otra vecina, Nancy Centurión, dijo que gasta hasta 80.000 guaraníes - o hasta 100.000 en días de lluvia – para ir a su lugar de trabajo y volver a su casa por medio de plataformas como Bolt.
Los vecinos del barrio Madame Lynch han logrado acercar su reclamo al viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, pero siguen aguardando una solución a su problema.