La renovación de la imagen fue presentada durante dos encuentros especialmente organizados para acompañar este nuevo momento de la empresa: uno realizado durante la mañana, dirigido a sus colaboradores, y otro en horas de la noche, que reunió a autoridades del sector salud e invitados especiales.
La presentación marca el inicio de una nueva etapa para una compañía cuya historia comenzó en 1937.
Más que un cambio de logo, la transformación apunta a acompañar la evolución de la organización y prepararla para los desafíos que plantea el futuro de la salud.
“Esta nueva etapa nos llena realmente de orgullo, pero sobre todo de emoción, porque estamos mirando hacia el futuro”, destacó Andrea Campos Cervera, directora de Casa Boller, quien remarcó que el proceso busca, al mismo tiempo, honrar el legado construido durante casi nueve décadas y preparar a la compañía para el impacto de las transformaciones que atraviesa el sistema sanitario.
Un legado que se proyecta al futuro
Campos Cervera señaló que la historia de Boller se remonta a sus bisabuelos, Ernesto y Edith, quienes fundaron la empresa en 1937. Actualmente, ella integra la cuarta generación familiar.
Según explicó, desde sus orígenes la compañía construyó una cultura basada no solamente en el trabajo, sino también en valores como la honestidad, la pasión, el propósito, el compromiso y la búsqueda permanente de la excelencia.
“Eso es algo que nos sostuvo y nos sostiene, y eso va a continuar. Simplemente que nos seguimos transformando para adecuarnos a lo que se viene, al futuro”, afirmó la directora.
Un logo que busca acercarse a las personas
La renovación también se expresa en la identidad visual. El nuevo logo incorpora una paleta de colores más vivos y cercanos, manteniendo el azul característico de Boller y sumando tonalidades de amarillo, rojo y un verde más intenso.
Campos Cervera explicó que las nuevas formas son más sinuosas y redondeadas, con el objetivo de generar una mayor cercanía con las personas a las que la compañía impacta.
La composición visual se estructura principalmente a partir de dos formas que representan la ciencia y la calidez humana.
La primera simboliza la excelencia científica, mientras que la segunda representa al equipo de Boller y el componente humano que acompaña su trabajo.
“Y ahí en el medio se unen con el puente, y el puente es Boller”, resumió la directora.
Innovación e inteligencia artificial para transformar la salud
Uno de los ejes centrales de esta nueva etapa es la innovación. Para Boller, la transformación tecnológica está modificando de manera acelerada el desarrollo de soluciones para la salud, y la inteligencia artificial tendrá un papel cada vez más importante.
“La innovación es vital y es una constante. Ahora más que nunca, con la inteligencia artificial, tuvimos un ponente que nos comentó los avances y lo que va a significar la innovación en el descubrimiento de las moléculas”, comentó Campos Cervera.
La ejecutiva señaló que estos avances podrían acelerar significativamente los procesos de descubrimiento y desarrollo de nuevas moléculas, por lo que la compañía debe estar preparada para acompañar ese escenario.
“Todo va a ser mucho más acelerado, 10 veces más rápido de lo que se venía haciendo. Entonces, tenemos que estar preparados para acompañar eso y siempre de la mano de la innovación, que para nosotros es lo que mayor impacto genera”, sostuvo.
Las personas, en el centro
La transformación de Boller no se limita a su identidad visual. La compañía también puso el foco en su cultura organizacional, sus procesos, equipos y capacidades operativas y logísticas.
Para Campos Cervera, este proceso parte de una premisa fundamental: las personas están en el centro de todo lo que hace la organización.
“De cómo trabajamos la cultura humana dentro de Boller y por otro lado lo que representa para nuestro propósito”, señaló.
En ese esquema, el paciente ocupa un lugar central. La compañía busca desarrollar su actividad con honestidad, compromiso, cumplimiento de la palabra y transparencia, valores que considera esenciales para construir relaciones de largo plazo.
La nueva identidad también acompaña el fortalecimiento de los vínculos de Boller con laboratorios internacionales, profesionales de la salud, sociedades científicas, instituciones y otros actores estratégicos del sector.
Primero, el equipo
Otro de los aspectos destacados por la directora fue el protagonismo de los colaboradores en este proceso de transformación.
“Para nosotros es muy importante hacerlo con nuestro equipo y que sea algo interno. Que ellos sean los primeros en saber, en conocer y acompañar el proceso”, explicó.
La actualización y formación permanente del plantel también forman parte de esta estrategia, especialmente en un sector donde el conocimiento científico y tecnológico evoluciona constantemente.
La presentación de la nueva identidad se realizó primero con los colaboradores, antes de extender la propuesta a otros públicos, como una manera de involucrar al equipo en el proceso de transformación.
Una mirada puesta en los próximos 100 años
Con casi nueve décadas de historia, Boller ya proyecta su mirada más allá de su centenario.
“Nuestra intención es que Boller siga por otros 100 años más impactando en la vida de todos los paraguayos”, expresó Campos Cervera.
Bajo el concepto Innovación global con beneficios locales, la compañía inicia así una nueva etapa en la que busca ampliar sus capacidades, fortalecer alianzas y acercar al Paraguay soluciones, conocimiento e innovaciones desarrolladas en distintas partes del mundo.
Fundada en 1937, Boller es una compañía paraguaya vinculada al sector de la salud. A través de alianzas, conocimiento especializado y capacidades operativas y logísticas, conecta soluciones e innovación global con las necesidades del mercado local.
Su gestión se sustenta en la confianza, la calidad, la responsabilidad y el compromiso con las personas, trabajando junto a compañías líderes a nivel mundial para acercar soluciones terapéuticas de alta complejidad y contribuir a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La nueva identidad representa, en ese sentido, mucho más que una renovación estética: es la expresión de una empresa que busca preservar lo que la hizo crecer durante casi 90 años, mientras se prepara para los desafíos de los próximos 100.