En las cartas satelitales se pueden buscar y descubrir lugares a perspectiva de pájaro que sirvan para las tomas y lógicamente también almacenarlos. Un motivo clásico que puede verse directamente en las imágenes de satélite son las aguas blanquecinas de arroyos y ríos, que al menos sugieren pequeñas cascadas. Otros cursos de agua, lagos de montaña o estanques son igualmente fáciles de divisar.
Quien quiera hacer fotos especiales además deberá saber dónde sale el sol, para poder evaluar mejor el resplandor vespertino en la montaña. O simplemente por cuál camino llega a la ubicación de la toma, algo que se puede resolver fácilmente con un mapa. En Google Earth incluso se pueden revisar diversas situaciones de luz dependiendo del horario, explican los expertos.