El caso Leoz y la punta del iceberg

El escándalo de FIFA que vio la luz la semana pasada y en donde está implicado Nicolás Leoz, expresidente de la Conmebol, demuestra que los sistemas de prevención y de control financiero son débiles en el país. Además, demuestra que los grupos de poder casi siempre se salen con la suya.

Hace dos años, Nicolás Leoz renunció a la presidencia de la Confederación Sudamericana de Fútbol. Tenía 84 años en ese momento.

Renunció una semana antes de que se publique un informe de FIFA en donde se confirmó que recibió como mínimo US$ 150.000 como coimas para favorecer a la empresa de marketing ISL, quien se hizo con los derechos de televisación de mundiales pasados. Leoz había dicho mucho antes que iba a cumplir su término hasta 2015, pero no lo hizo.

Astuto, el hombre.

Pasó el tiempo y  el miércoles pasado en una gran redada en un hotel de Zúrich, varios altos directivos de FIFA fueron detenidos. Leoz estaba dentro de la carpeta del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.

Casualmente, ese mismo día, Leoz, ya con perfil bajo, “se interna” en un sanatorio del que es accionista mayoritario, sino dueño.

¡Qué casualidad!

No recuerdo ni puedo contar las veces en las que Leoz fue condecorado. Aquí y allá. Especialmente en nuestro país, era una especie de héroe civil. El estadio de Libertad lleva su nombre.

En la semana escuché que el canciller Eladio Loizaga dijo que “Leoz ha hecho mucho por el país”. Si el ministro de Relaciones Exteriores dice eso, es como exculparlo de cualquier duda.

O sea, uno puede robarse todo siempre y cuando “haga mucho por el país”.

También salió a luz la inutilidad de la Seprelad, una secretaría que está “al pedo”. Su titular dijo que las alertas no saltan porque las personas que hacen las transacciones son de “alto perfil”.

Es decir, si yo, Juan Cálcena, hago una transferencia de US$ 1 millón, la alerta saltará porque en mi vida he hecho un giro similar.

Pero Leoz giraba millones y eso era “común”. Si alguna vez cae US$ 1 millón en mis manos (lo cual creo nunca pasará hasta el día de mi muerte), pediré que giren la plata a la cuenta del expresidente de Conmebol, ya que no con eso no habrá problemas.

Eso sí, seguro don Nicolás me cobra alguna coima por la transferencia. 

Actualización 02/06/2015  10:54 

Una persona a quien conozco de toda la vida, aprecio mucho y quien formó parte de la Seprelad, además de poseer varios estudios y capacitaciones antilavado de dinero, me explicó tras la publicación de este artículo que la Seprelad es un organismo de control financiero, similares a los que rigen en todo el mundo.

Sí hay una falta dentro de lo que esta persona llama “sujetos obligados”, es decir, los bancos. Son los bancos los que elaboran los “altos perfiles” y se los pasa a la Seprelad. Y a los bancos de plaza los debe – o debería – controlar el Banco Central del Paraguay.

Así, la falta de control podría recaer en el mismo Banco Central o en todo caso, en la recientemente creada Unidad Antilavado del Ministerio Público, que sí puede actuar de oficio.

Hecha la salvedad, agrego este apéndice dentro del blog. 

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