"Se podrían considerar políticas sobre límites de acceso según la edad, ya que los usuarios más jóvenes son más vulnerables al uso compulsivo y a contenidos perjudiciales", indica el Informe Económico (Economic Survey), el documento anual que examina la salud financiera del país y marca la hoja de ruta antes de la presentación de los Presupuestos Generales.
El texto advierte de que el uso compulsivo de pantallas está provocando una pérdida de empleabilidad y una disminución de los ingresos vitalicios de la futura fuerza laboral.
"Más allá de los costes económicos directos derivados de las compras en línea, los videojuegos y el fraude cibernético, puede reducir la empleabilidad, la productividad y disminuir los ingresos a lo largo de la vida", señaló.
Además insta a las plataformas tecnológicas a asumir más responsabilidad y exige la implementación de mecanismos de verificación de edad rigurosos.
El informe cita específicamente el ejemplo de Australia, que aprobó en diciembre pasado una ley para prohibir las redes sociales a menores de 16 años, y sugiere que Nueva Delhi debe mirar en esa dirección para proteger su "bono demográfico".
El Ministerio de Electrónica y Tecnologías de la Información de este país asiático instó en octubre pasado a las compañías de redes sociales a establecer medidas más transparentes sobre el contenido generado mediante inteligencia artificial (IA).