El conjunto formado por la sonda y el lanzador completó por la mañana su traslado vertical tras finalizar los trabajos de ensamblaje y pruebas, informó hoy la agencia oficial de noticias Xinhua.
Antes del despegue se llevarán a cabo comprobaciones funcionales, pruebas conjuntas y la carga de combustible, mientras que el lanzamiento está previsto para los próximos días, sin que las autoridades hayan precisado por el momento una fecha concreta.
El centro espacial de Wenchang está situado en la isla meridional china de Hainan, frente a las costas del mar de China Meridional, y es una de las principales bases del programa espacial del país.
La Chang'e-7 combinará operaciones en órbita, descenso y desplazamiento sobre la superficie para estudiar el entorno y los recursos del polo sur lunar, además de ensayar tecnologías como el alunizaje de alta precisión y la exploración de cráteres permanentemente en sombra.
Uno de los elementos más novedosos de la misión será un pequeño vehículo capaz de desplazarse mediante saltos, que llevará un analizador de moléculas de agua y se adentrará en una región permanentemente en sombra del cráter Shackleton para buscar in situ hielo de agua.
La presencia de hielo en estas zonas es uno de los principales objetivos de la actual exploración lunar internacional, ya que su eventual aprovechamiento podría proporcionar recursos para futuras estancias prolongadas y obtener hidrógeno y oxígeno, componentes que pueden emplearse como propelentes.
La misión dará continuidad al programa Chang'e, que en 2019 logró con la Chang'e-4 el primer alunizaje en la cara oculta de la Luna y en 2024 trajo a la Tierra con la Chang'e-6 las primeras muestras recogidas en esa región.
China prevé completar esta fase con la Chang'e-8, programada en torno a 2029 y concebida para evaluar el aprovechamiento de los recursos detectados, mientras desarrolla en paralelo un programa tripulado con el objetivo declarado de llevar astronautas chinos a la Luna antes de 2030.