El pasado 27 de diciembre, con la asistencia del presidente Mario Abdo Benítez, del director paraguayo de la entidad y de autoridades nacionales y departamentales, se habilitó la subestación asentada en el Campo 13 de la central hidroeléctrica mediante la adecuación de las barras que conectan a esta con la central de generación y esta, a su vez, con la línea de 500 kV, con capacidad de transporte de 2.000 MW. La ANDE queda así en condiciones de retirar la totalidad de la energía generada por la potencia instalada de 1.550 MW que pertenece a nuestro país. No deja de ser una ironía que esto ocurra casi dos años después de que fuera habilitado el tramo Ayolas-Villa Hayes de dicha línea de transmisión, pues pone en evidencia la absoluta falta de responsabilidad y de patriotismo de nuestras autoridades que, desde que la central empezó a operar con el embalse a Cota 83 en febrero de 2011, debieron haberse preocupado de prever con anticipación y adecuar la subestación de la margen paraguaya para el retiro de la totalidad de nuestra electricidad, tal como hicieron los argentinos con lo suyo en tiempo y forma.
2 de enero de 2020