Confirma esto la votación del 52% que obtuvieron los no separatistas en las elecciones regionales últimas, pero que por el sistema electoral, se adjudicaron menos diputados.
El último sondeo similar publicado en julio por el Centro de Estudios de Opinión (CEO), dependiente del gobierno regional, en manos de los separatistas, arrojaba un 44% de habitantes favorables a la secesión, frente a un 48,3% opuestos a la misma.
Los resultados de la encuesta, divulgados ayer, señalan que el apoyo al separatismo se sitúa en el 41,9%, muy cerca del 41,1% de junio de 2017, el dato más bajo desde que se comenzaron a hacer estos sondeos en diciembre de 2014.
Esta encuesta del gobierno regional catalán se lleva a cabo cada seis meses.
En esta ocasión, el sondeo se realizó a partir de 1.500 encuestas que concluyeron antes de la sentencia del 14 de octubre pasado en la que el Tribunal Supremo español condenó a penas de cárcel a nueve líderes del ilegal proceso secesionista de 2017.
Esa sentencia generó una oleada de protestas violentas en Cataluña, sobre todo en Barcelona, por parte de los grupos más radicales y feroces, que se saldaron con varios cientos de heridos y centenares de detenidos.
Desde entonces los activistas separastistas radicales llevan a cabo protestas puntuales en la forma de cortes de carreteras y calles o sabotajes de vías férreas.
En las elecciones generales celebradas en España el pasado domingo 10, los partidos ultranacionalistas catalanes cayeron considerablemente, obteniendo en la región 1,64 millones de votos, frente a los 2,08 millones de las formaciones no separatistas.