Señaló que en regiones cálidas del mundo, como Paraguay, las nubes que contienen los cristales de hielo necesarios para que ocurra este fenómeno son las llamadas “cirros” y “cirrostratos”, se encuentran a gran altura, en la troposfera superior, a unos 10 kilómetros de la superficie de la Tierra, donde la temperatura puede alcanzar los 65 grados bajo cero.
El fenómeno visible en Paraguay específicamente se llama “Halo solar de 22 grados”, los 22 grados refiriéndose al tamaño aparente del mismo, y lo que sucede exactamente es que la luz solar interactúa con millones de cristales de hielo, de forma hexagonal, que actúan como si fueran un prisma, de esta forma refractando y reflejando la luz del sol en dirección al observador, y generalmente descomponiéndola, provocando que sean visibles colores, siempre de forma circular alrededor del sol, debido simplemente a la forma puntual y uniforme de su brillo.