El trabajo de investigación sobre los “efectos socioeconómicos y educativos de la medida de emergencia sanitaria por covid-19” se realiza en Guairá, Caazapá, Paraguarí y Amambay, donde hay sedes de la Universidad Nacional de Villarrica del Espíritu Santo (UNVES). La tarea está a cargo de 14 docentes investigadores, con la dirección de Susi Ortitigoza y el asesoramiento de David Velázquez.
Ortigoza detalló que entre el 20 y el 27 de abril realizaron un primer sondeo, del cual participaron 1.059 personas, incluidos docentes, estudiantes, trabajadores formales e informales y comerciantes, entre otros. El sondeo arrojó que durante la cuarentena estricta, siete de cada diez personas sufrieron una disminución en sus ingresos, ya sean sus salarios o sus activos, como comisiones o la venta de parte del patrimonio. Sin embargo, al mismo tiempo que bajaron los ingresos, el estudio señala que debido a la permanencia de las familias en sus hogares, aumentó el consumo de alimentos, internet, telefonía y energía eléctrica. “Aunque la gente gastó menos en transporte, paseos y demás, aumentaron mucho los gastos relacionados a actividades dentro del hogar, como por ejemplo, el trabajo online o el acceso a la educación virtual. Se gastó más durante esa fase de la cuarentena, y se ve que no teníamos capacidad de ahorro”, indicó Ortigoza, quien añadió que aún deben medir el impacto de disposiciones adoptadas para mitigar la crisis, como por ejemplo los subsidios y las prórrogas para el pago de facturas.
Entretanto, ante las clases virtuales, el estudio indica que el 70% de los padres no quiere que sus hijos pierdan el año, pero hay un 45% que cree que sus hijos no están aprendiendo con este sistema educativo. Y aunque el 51% de los universitarios cree que no le gusta la modalidad virtual, el 76% de los encuestados desea continuar sus estudios. Ortigoza explicó que la investigación continúa y en las próximas semanas se irán conociendo otros resultados.