Hogar de señoritas busca la promoción de mujer migrante

La preservación y promoción integral de las jóvenes que vienen del interior es el ideal de Kuñataî Róga. Esta casa dependiente de la Congregación María Inmaculada trabaja con las mujeres del campo para que terminen sus estudios. Por este hogar, en 25 años, han pasado más de 1.000 chicas y han salido profesionales y alumnas que se casaron para formar familias.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/OYUWP6GZTBFJBONQ2UGYXT23AY.jpg

La pobreza en que viven las familias del interior es la causa que impide que muchas mujeres progresen en sus comunidades. Así lo explica la hermana Etelvina Ullón, una de las religiosas que trabajan con las compatriotas que llegan al hogar Kuñataî Róga, en Costa Rica 1263 y Capitán Figari, al mismo tiempo sede de la Congregación de María Inmaculada, que hace 25 años llegó desde España. El carisma de las religiosas es la preservación y promoción integral de las jóvenes. Para ellas es el segundo hogar y la oportunidad de ser algún día mujeres profesionales y con oportunidades.

Según la hermana Ullón, en 25 años de existencia, cerca de 1.000 personas ya pasaron por esta casa. Una vez albergó a 90 chicas en un año, luego se modificó la infraestructura y recibieron a menos. Ullón cuenta que en los primeros tiempos salieron al interior para dar a conocer la obra y se recurría a las radios. “Actualmente, la mismas chicas que viven con nosotras promocionan el hogar en el interior. Ellas llegan con la intención de proseguir sus estudios porque en el campo cuesta terminarlos. Vengo de la zona de Horqueta, y en muchas instituciones de la zona las escuelas funcionan solo hasta la primaria, en otros lugares hasta la básica y la media ya no pueden terminar porque las instituciones están lejos de sus comunidades”, dijo.

Esa situación hace que no terminen los estudios y se queden en las hogares. En la actualidad, Kuñataî Róga recibe a chicas que cursan la educación básica, media y la terciaria. Dentro de la casa funciona un centro social que se encarga de la escucha y atención de la gente que llega. Tiene una bolsa de trabajo. Las familias recurren a ella para buscar una asistente y la persona seleccionada accede al puesto que le permite solventar sus estudios. Hacen tareas hogareñas, las que estudian enfermería prestan ese servicio y otras trabajan en administración.

PUBLICIDAD

Actualmente el hogar se mantiene con la ayuda de empresas, del Banco de Alimentos y del aporte de personas. La Fundación Crecer aporta cursos de computación, peluquería, corte y confección, etc. Los interesados en colaborar con la obra pueden llamar a los teléfonos 210 759 o 0984 916574.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD