Los derechos humanos son indivisibles

Una imagen en tiempos de pandemia de cómo los niños están intentando completar las tareas en las mínimas condiciones que tienen y que muchas veces no entienden qué hacer.Archivo, ABC Color

Los derechos humanos son indivisibles, interdependientes e inalienables. Bajo estas premisas, el derecho a la educación y el derecho a la alimentación no pueden excluirse entre sí y, por tanto, hacerlo generará más exclusión y desigualdades, advierte CDIA.

Ayer, el ministro de Educación Eduardo Petta anunciaba que los kits de alimentos entregados en reemplazo del almuerzo escolar serán repartidos solo a los padres y tutores que presenten todas las tareas hechas de los estudiantes. Los más afectados son los niños y niñas de las escuelas públicas y de los barrios más populares. Si hay 5 niños que van a la escuela, los padres deberán presentar las tareas completas de los 5 chicos para retirar los kits de alimentos. Estas declaraciones generaron la reacción de la ciudadanía de diferentes ámbitos de la sociedad.

La Coordinadora por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia (CDIA) emitió un posicionamiento público que resalta que Paraguay debe garantizar el derecho a la educación, a la alimentación y a la protección de los grupos más vulnerables de la niñez y la adolescencia en el contexto de está pandemia del covid-19.

“Los derechos humanos son indivisibles, interdependientes e inalienables. Bajo estas premisas, el derecho a la educación y el derecho a la alimentación no pueden excluirse entre sí y, por tanto, hacerlo generará más exclusión y desigualdades. Paraguay no puede retroceder en el ejercicio de los derechos de la niñez y la adolescencia en tiempos de la emergencia por covid-19.

“Llaman la atención las fuertes y constantes contradicciones de las actuales autoridades del Ministerio de Educación y Ciencias, quienes, por un lado, expresan la importancia de defender la vida y, al mismo tiempo, avalan la decisión de negar la entrega de alimentos en la escuela como forma de castigo por la no realización de tareas. Esto lo consideramos directamente como un atentado contra la vida de miles de niñas, niños y adolescentes en este contexto”, señala parte del posicionamiento.

Mercantilizar los kits

Por otro lado, la organización Somos Pytyvõhára se pronunció en contra de las declaraciones del ministro de Educación, Eduardo Petta. “La propuesta de mercantilizar un kit alimenticio a cambio de la tarea atenta contra el derecho humano básico de acceso a la alimentación y, por ende, de generar condiciones mínimas de educación. Lamentamos que el ministro de una de las carteras más importantes y sensibles no esté a la altura para dar respuestas reales y efectivas ante la crisis que nos afecta. También lamentamos la mezquindad de su actuar, desconociendo la realidad socioeconómica por la que estamos atravesando. Las niñas, niños y adolescentes de este país no merecen padecer su falta de idoneidad para el cargo que hasta ahora no ha sabido proponer soluciones colectivas, inclusivas y con criterio de realidad”, señalan los jóvenes de diferentes organizaciones.

Intercambia comida por tareas escolares

Margarita Rehnfeldt, de la organización Beca (Base Educativa y Comunitaria, que trabajan en los derechos de la niñez y adolescencia) manifestó que “no nos sorprende la actitud prepotente y coercitiva del ministro Petta. Nosotros desde la organización venimos peleándonos con el ministro que se niega a interactuar con los estudiantes. Impone un castigo a los chicos y a los padres, no está a altura de la crisis que está enfrentando el país ante una pandemia. Esta postura irreal justamente va a golpear más fuerte a los sectores más vulnerables. Es impensable que Petta esté intercambiando comida por tareas escolares. Teniendo en cuenta que muchas familias no tienen las condiciones”.

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