El endurecimiento de la cuarentena responde a un aumento en el número de casos diarios, sobre todo en el AMBA, que de los 2.262 nuevos casos confirmados hoy por el Ministerio de Salud aglutina el 93,6%.
Como ya ocurrió cuando se inició la cuarentena el pasado 20 de marzo, muchos negocios tuvieron que volver a bajar sus persianas después de que en las últimas semanas consiguieran reabrir de forma gradual y con la aprobación de protocolos sanitarios para cada actividad.
En esta nueva etapa, que en principio se prolongará hasta el 17 de julio, todas las actividades comerciales volverán a cerrar sus puertas a excepción de las 24 consideradas como esenciales, entre las que se incluyen personal sanitario, fuerzas de seguridad, trabajadores públicos, prensa y trabajadores de la industria alimentaria.
Los trabajadores de estas actividades son los únicos que pueden usar el transporte publico o transitar con sus vehículos, junto a las personas exceptuadas por asuntos puntuales como el cuidado de mayores.
Para asegurar el cumplimiento de la norma, se intensificaron los controles, principalmente en los puntos de acceso a la capital, a la que cada día, a pesar de la cuarentena, acceden 850.000 personas a trabajar, según datos del Gobierno de la ciudad.
Los controles en la carretera comenzaron a aplicarse este lunes, aunque desde hoy se restringe el paso de los trabajadores no esenciales en las 20 entradas a la capital habilitadas, mientras que otras 20 permanecen “semihabilitadas”, 27 están cerradas y 26 puentes peatonales están abiertos.