“¡Contacto! El vuelo tripulado Soyuz MS-18 se acopló con éxito a la parte rusa de la ISS, tras haber dado dos vueltas la Tierra”, indicó la agencia espacial rusa Roscosmos.
Los cosmonautas rusos y el astronauta estadounidense habían despegado rumbo a la ISS en una misión que conmemora el 60 aniversario del envío del primer hombre al espacio, Yuri Gagarin.
Para la ocasión, el lanzador estaba decorado con el perfil en blanco y azul de Gagarin, su ilustre predecesor, cuyo legendario vuelo se remonta al 12 de abril de 1961.
Oleg Novitski y Piotr Dubrov, de la agencia rusa Roscosmos, y Mark Vande Hei, de la NASA, permanecerán seis meses en la ISS.
A bordo de la estación, les esperan siete compañeros. Está previsto que dos rusos, Serguéi Rýzhikov y Serguéi Kud-Sverchkov, y la estadounidense Kate Rubins regresen a la Tierra el 17 de abril.
“Preparen la mesa para 10”, tuiteó el astronauta Mark Vande Hei a sus futuros compañeros poco antes del despegue.
Gagarin
Cada año, Rusia conmemora el aniversario del vuelo de Gagarin con gran devoción y enorme orgullo, y se depositan flores en los numerosos monumentos que jalonan el país en su memoria.
La misión de Gagarin, que duró 108 minutos, fue una gran victoria para la Unión Soviética en la carrera al espacio que le oponía a Estados Unidos.
El cosmonauta, a su regreso a la Tierra, fue utilizado por la propaganda soviética hasta su muerte trágica en un accidente de avión en circunstancias no esclarecidas, en 1968.
No obstante, las celebraciones de la misión de Gagarin no esconden las dificultades del sector espacial ruso.
Aunque se aprovechan de una gran experiencia y material fiable, como el legendario Soyuz, que data de la época soviética, Rusia tiene dificultades para innovar y ha sufrido varios problemas técnicos en misiones recientes, así como problemas de financiación y corrupción.
Rusia centra sus ambiciones en nuevos sistemas de armamento.