Según una fuente anónima de la OTAN, la Alianza apoya los esfuerzos afganos para "encontrar una solución política al conflicto, que es ahora más urgente que nunca" y mantendrá su presencia diplomática en Kabul, que ajustará "según sea necesario".
"La OTAN está evaluando los desarrollos en Afganistán de manera constante. Estamos ayudando a mantener las operaciones en el aeropuerto de Kabul para mantener a Afganistán conectado con el resto del mundo", recalcó la fuente, que añadió que "la seguridad de nuestro personal es primordial".
Los talibanes han llegado hoy a las afueras de Kabul, donde el Gobierno afgano reconoció que se produjeron "disparos", aunque los insurgentes aseguran que no entrarán en la capital por la fuerza y están negociando una transición de poder.
El ministro afgano del Interior en funciones, Abdul Sattar Mirzakwal, aseguró en un mensaje televisado que no se producirá ningún ataque en Kabul y la transición de poder se llevará a cabo de manera pacífica, según recoge el canal local Tolo, y garantizó además a la población que estará protegida por las fuerzas de seguridad.
La situación es de pánico en la capital, con las autoridades afganas pidiendo a todos los funcionarios que abandonen sus puestos de trabajo y vayan a sus hogares, mientras cierran tiendas y bancos, con el tráfico paralizado por grandes atascos.