En un comunicado, el Gobierno de Mali afirma que ha "tomado nota de la decisión unilateral de las autoridades francesas de Barkhane y Takuba, en violación de los acuerdos entre Francia, Mali y otros socios", afirma el gobierno de transición maliense.
El gobierno militar golpista de Mali recuerda en la nota las decisiones "unilaterales" anunciadas por Francia en junio pasado de reducir la dotación militar de estas operaciones.
"Estas decisiones unilaterales constituyen violaciones flagrantes del marco jurídico entre Francia y Mali", denuncia, y reprocha a Francia no haber conseguido resultados con estas misiones, puestas en marcha en 2013 con la operación Serval, a la que siguió en 2016 Barkhane.
"Pese a la presencia de la operación Barkhane y de las fuerzas internacionales desde 2013 hasta 2021, Mali ha estado bajo riesgo de ruptura y con la amenaza terrorista, inicialmente localizada en el norte de Mali y que se ha propagado en todo el territorio nacional", afirma la nota.
El Gobierno maliense reafirma su disponibilidad a "reforzar el diálogo y la cooperación con los socios que toman en cuenta los intereses vitales de Mali, en el respeto de la soberanía nacional y la dignidad del pueblo maliense".
Y pide a sus Fuerzas Armadas y de seguridad "más compromiso, vigilancia y determinación en el cumplimiento de sus misiones de defensa de la integridad territorial y la seguridad de las personas y los bienes".