Durante una reunión del consejo de ministros celebrada hoy, Moon, que deja el cargo el 9 de mayo, dijo que su "última misión" es "cumplir las labores propias de la jefatura de Estado y de Gobierno y las de comandante en jefe del ejército" en un momento en que la situación en materia de seguridad en la península es "seria".
El comentario es una aparente alusión a lo dicho ayer por el portavoz de la propia oficina presidencial, Park Soo-hyun, con respecto a los planes de Yoon de trasladar la mencionada oficina desde el complejo de la Casa Azul al edificio del Ministerio de Defensa, seis kilómetros más al sur, para el día de su toma de posesión el 10 de mayo.
La decisión requiere mover el Ministerio de Defensa a la sede del Estado Mayor Conjunto (JCS), donde ambos organismos convivirán bajo el mismo techo, y trasladar también a Defensa el centro de crisis de la Casa Azul.
Toda esta reorganización en un plazo tan corto (unos 50 días) podría provocar una situación de "vacío y confusión", según Park, en un momento en que Corea del Norte ha realizado un número de ensayos de armas récord desde principio de año y parece estar testando tecnología de un nuevo misil intercontinental.
Yoon prometió en campaña trasladar la oficina presidencial para acabar con lo que él considera un presidencialismo "imperial" y alejado del pueblo.
Muchas voces han criticado que el complejo de la Casa Azul, usado durante décadas como oficina y residencia por los presidentes surcoreanos, está muy aislado de la ciudad y tiene unas dimensiones desproporcionadas.
Por otra parte, la idea del traslado, contemplada por el propio Moon Jae-in y después descartada por costes y temas de seguridad, parece despertar también rechazo entre una parte de los surcoreanos.
Una encuesta publicada hoy muestra que el 58,1 % de los consultados rechazan la mudanza, cuyo coste se estima en unos 30 millones de dólares, frene a un 33,1 % que la apoya.
Además cientos de miles de surcoreanos han firmado distintas peticiones en línea pidiendo que no se traslade la oficina presidencial.