Aunque no especificaron las nacionalidades de los fallecidos ni el número de menores que viajaba en el vehículo, el alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, avanzó que se trataba de migrantes que habían cruzado la frontera entre México y EE.UU. hacinados en el camión.
"Es una tragedia. Son 46 personas que tenían familias y buscaban una mejor vida", dijo Nirenberg en una rueda de prensa en la que también añadió que el crimen está siendo investigado por las autoridades federales.