Ovsiánikova fue inscrita en la base de datos de personas en busca y captura del Ministerio de Interior, según consta en el sitio web de dicho departamento.
La periodista emigró a Alemania tras protestar contra la decisión del Kremlin de iniciar la llamada "operación militar especial" en Ucrania, pero posteriormente regresó a Rusia, donde continuó expresándose en contra del conflicto.
Tras participar en un piquete a mediados de julio contra la campaña militar en Ucrania, Ovsiánnikova fue acusada de difundir informaciones falsas sobre el Ejército ruso, por lo que podría ser condenada a hasta 10 años de cárcel.
El Tribunal Bassmanni de Moscú decretó en agosto pasado arresto domiciliario para la periodista hasta el próximo 9 de octubre.
El pasado sábado, el exmarido de la periodista, Igor Ovsiánikov, informó de que Marina había huido del arresto junto a su hija.