Las carretas, en las que viajan cientos de fieles, entre ellos familias completas, salieron procedentes de los departamentos de Carazo, Granada y Masaya (sur del país), acompañado de autoridades municipales, según las fuentes.
El peregrinaje anual hacia el santuario de Popoyuapa, 113 kilómetros al sur de Managua, es una de las tradiciones religiosas que se celebran en Nicaragua desde hace más de 65 años, de acuerdo con los organizadores de esta festividad religiosa.
"Mi madre nos enseñó este camino de ir a ver a Jesús (del Rescate), que apareció en una montaña a un cuidador de bueyes", contó Margarita Arcia, de 90 años, al Canal 8 de la televisión nicaragüense.
La anciana, que aseguró que no ha fallado a una peregrinación, indicó que en la romería viaja con sus hijos y nueras a bordo de dos carretas haladas por bueyes.
"Vamos a Jesús, que todo lo que le pedimos, nos concede", afirmó.
Todos los años los católicos de diferentes regiones, especialmente del sureste nicaragüense, viajan al santuario de Popoyuapa a bordo de carretas para rendir culto a Jesús del Rescate en cumplimiento de promesas por milagros recibidos de este santo.
Los devotos, que hacen la peregrinación en vísperas de la Semana Santa, son recibidos el Viernes de Dolores por las autoridades del municipio de Rivas.
Antes de la llegada al Santuario Nacional, durante su peregrinar, los fieles reciben regalos y alimentos en los poblados vecinos y del municipio de Rivas, como manda la tradición.
La tradición de Jesús del Rescate se celebra el Viernes de Dolores, es decir ocho días antes del Viernes Santo, y en la víspera se asientan, en los alrededores del Santuario Nacional, miles de sus devotos que llegan por un milagro o un acto de fe.
Las carretas, forradas con pasto, transportan gallinas, bananos y sacos con distintos granos básicos que son necesarios para que los fieles se alimenten durante la peregrinación.