Orlando Clark, de 57 años y con domicilio en la ciudad de Smyrna, fue un gerente de proyectos enviado a Afganistán para evaluar licitaciones de contratos de reconstrucción otorgados por las fuerzas armadas de Estados Unidos en 2011 y 2012.
En ese periodo, según el Gobierno, Clark y su cómplice Todd Coleman, un analista empleado por otra compañía estadounidense, recibieron aproximadamente 400.000 dólares de una empresa afgana.
Los sobornos recompensaron a Clark y Coleman por su papel en la asignación de contratos a la firma afgana por millones de dólares en al menos 10 proyectos para la construcción de una estación de la policía en el país asiático.
El pasado 9 de febrero, Coleman recibió una sentencia de dos años y nueve meses de prisión por su papel en los arreglos de sobornos por los contratos militares, indicó el Departamento de Justicia.
Por otro lado, según el Gobierno, entre 2015 y 2020 Clark aceptó sobornos para firmar cartas falsas de recomendación para visas a ciudadanos afganos que trabajaban como traductores para las fuerzas militares estadounidenses en Afganistán.
Clark firmó más de 10 cartas en las que afirmó falsamente haber supervisado a los solicitantes y declaró, sin base alguna, que no tenía razón para creer que representaban una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos.