Estas sanciones garantizarán que los activos que tengan estas empresas en territorio británico queden congelados, señala un comunicado del Ministerio de Exteriores divulgado hoy.
Las empresas, según la nota, están alimentando el conflicto en Sudán al proporcionar fondos y armas a las milicias en guerra.
Estas medidas limitarán su libertad financiera al impedir que ciudadanos, empresas y bancos del Reino Unido traten con ellos, al tiempo que presionarán a las partes para que apoyen la paz, precisa el Foreign Office.
En casi tres meses de violencia, el conflicto ha provocado una crisis humanitaria ya que hay más de dos millones de desplazados internos mientras que 682.000 personas han huido a países vecinos.
El ministro británico de Exteriores, James Cleverly, dijo que estas sanciones "van dirigidas directamente a aquellos cuyas acciones han destruido la vida de millones. Ambos bandos han cometido múltiples violaciones del alto el fuego".
"Civiles inocentes continúan enfrentándose a los efectos devastadores de las hostilidades, y simplemente no podemos darnos el lujo de quedarnos sentados y ver cómo el dinero de estas empresas, que financian a las FAR o a las SAF, se gasta en un conflicto sin sentido", añadió.
Las compañías asociadas a las FAR identificadas por el ministerio de Exteriores son Al-Junaid, GSK Advance Company y Tradive General Trading Co, en tanto que las vinculadas a las SAF son Defense Industries Systems, Sudan Master Technology and Zadna International Company for Investment.