"Lamentablemente, hasta ahora más de 23 personas murieron, decenas de personas están desaparecidas y más de 250 casas fueron destruidas en las inundaciones repentinas de anoche", en la provincia de Maidan Wardak, en el centro de Afganistán, informó a EFE el director de información y cultura provincial, Mawlawi Habibullah.
Las intensas precipitaciones provocaron que miles de personas que cubrían la ruta entre esta provincia y la vecina Bamyan estén atrapadas en las carreteras, así como el cierre de multiples caminos, informó el oficial.
Los principales distritos afectados son los de Jalriz, Chek, Qir, Seyed Abad y Jaghto, en esta región limítrofe con Kabul.
Afganistán, donde según datos oficiales murieron más de un millar de personas el año pasado a causa de desastres naturales, es un país montañoso donde las inundaciones son frecuentes especialmente a causa de las fuertes precipitaciones entre junio y septiembre y causan cada año importantes daños personales y materiales.
En julio de 2021, las intensas lluvias en el este de Afganistán provocaron al menos la muerte de 200 campesinos y dejaron una comunidad arrasada en una zona que por entonces estaba bajo dominio de los talibanes, que semanas después se harían con el control de Kabul.
Años antes, en 2014, el país vivió uno de sus peores desastres naturales cuando un corrimiento de tierras, provocado por la lluvia, causó la muerte de más de 2.000 personas en el noreste de Afganistán, una zona remota castigada por desastres naturales y carente de las infraestructuras necesarias.
El aislamiento internacional de Afganistán tras el regreso al poder de los talibanes, hace hoy casi dos años, y la congelación de los fondos internacionales para la reconstrucción del país, han provocado una grave crisis humanitaria.