La droga fue interceptada el 13 de septiembre en un control aduanero al sureste de la ciudad de Ginebra, cuando un perro detector de estupefacientes de la brigada aduanera francesa se detuvo ante una mochila abandonada en los últimos asientos del autobús.
Tras registrar la mochila, los efectivos encontraron en su interior un total de cuatro recipientes de plástico que contenían 1.526 gramos de marihuana.
Más tarde, y después de entrevistar a todos los pasajeros, los efectivos comprobaron que la mochila pertenecía a un ciudadano polaco de 59 años que viajaba sentado en el asiento de atrás.
El detenido fue rápidamente puesto a disposición de la policía cantonal de Ginebra, así como el material incautado en la operación.